domingo, 17 de enero de 2016


-Que sorpresa. Al parecer hay alguien más visitándonos este día. Prepárate. – y sin ni siquiera mirarme avanza derecho a la casa. 

¿Mencione que mi hermano es la persona más extraña que hay en este mundo? ¿No? Me pareció que sí.

Me toma un momento analizar las palabras que dijo. ¿Hay alguien aquí? Entro en pánico y camino dentro.

*Por favor que no sean mis padres, por favor que no sean mis padres, por favor que no sean mis padres.* Canturreo en mi mente.

En la sala están todos reunidos saludándose y entonces veo la mata rubia a espaldas a mí.

*Por favor que sean mis padres, por favor que sean mis padres, por favor que sean mis padres.*

lunes, 11 de enero de 2016



Sonrío mientras Ryan me abre la puerta del piloto, luego sube él con Pres en sus brazos. Entonces arranco y salimos, Damon me indica donde y en el camino los muchachos conversan.
-Entonces Ryan, ¿Cómo es eso de tener cientos de mujeres detrás de ti? – pregunta Leandro
Enseguida me tenso, no me gustaba oír ni hablar de la vida sexual y amorosa de Ryan. Preston que está en mis piernas me lame la mano, le rasco cabeza y llevo la mano a la palanca de cambios. Ryan se ríe y mira sonriente a los muchachos.
*Más te vale Ryan Goulinsky que pienses bien en las palabras que vas a decir.* Mi conciencia resopla furiosa preparada para atacar.
-Es triste. – dice. Esperen, ¿qué? – nunca sabes quién te quiere solo por tu dinero. – entonces lleva su mano a la mía y las entrelaza. Esperen… ¿QUÉ?
Mi conciencia baila con tanta fuerza que mi cabeza duele, en mi estómago se hace presente el fin del mundo y están además Noé y su arca llena con animales que luchan por sobrevivir.
-Es difícil encontrar a ese alguien. – dice Leandro
-Cierto – Ryan lleva nuestras manos a su cara y deposita un suave beso en la mía. Esperen… ¿QUÉÉÉ?
Mi conciencia está ahora bailando el Harlem Shake. Noé y su barca ya se salvaron, pero Cronos fue resucitado y está lanzando rocas de fuego por todas partes.



Entro a la cocina y ésta está ahí.
-Tía, ¿querías hablar conmigo?
-Sí –me dice –Tus padres hablaron conmigo Andrea –a ella siempre le ha gustado este nombre.
-¿Y qué? ¿Te dijeron toda la verdad y la modificaron un poquito? –no me preocupé si salía o no sarcástico el comentario
-Andrea, ¿sabes qué pasaría si te tomas un año libre?
-¿Descansaría? –pregunto irónica
-No hija, mientras más tarde decidas que quieras estudiar, más tarde vas a sacar un título. –me dice, sinceramente no había pensado en eso -¿qué quieres estudiar? Sé que tus padres eligieron Derecho para ti, pero aquí lo que importa es lo que tú quieres, lo que a ti te interesa.
-Arquitectura
-Una buena opción, tardarías al menos 5 años aproximadamente –tampoco había pensado en eso –tendrías entre 25 y 26.
-Realmente no había pensado en eso –confieso
-Por eso, es mejor que empieces a  estudiar desde ahora. Mientras más vieja menos personas te darán trabajo. –Ambas reímos por eso –mírame a mí, viejona y sin trabajo. –Ríe –no quiero que cometas el mismo error.